Un día en Gil Gayarre

27 noviembre, 2018
  • El lunes 5 de noviembre nos dijeron en clase que el miércoles iríamos a Gil Gayarre, las otras clases ya habían ido y nosotras teníamos muchas ganas de que llegara ese momento. ¡Por fin llegó! ¡Se nos cambió la cara y sólo queríamos que llegara ese día!

    El miércoles tuvimos a primera hora clase normal y después vino un autobús del colegio para llevarnos. ¡Íbamos a participar en una sesión de musicoterapia con los de Gil Gayarre! Estábamos nerviosas por saber con qué niños nos tocaría; durante el viaje nos preguntábamos: “¿serían los de siempre?” “¿Serán unos niños nuevos?”

    ¡Al fin lo supimos! ¡Eran unos diferentes a las otras veces! Nos pusimos muy contentas porque así podíamos conocer a más niños, además íbamos por los pasillos saludando a todos nuestros amigos de otras veces. Por ejemplo: Jimena, Alex y muchos más.

     

    Nos dividieron en dos grupos. Unos niños estaban con Sandra, la profesora de música y los otros estaban con Magdalena, la profesora de estos niños, haciendo unos carteles sobre la música, cantando, riendo y bailando.

    En el break todos intercambiamos preguntas, historias,… ellos nos contaban muchas anécdotas. Era una gozada verles felices, nosotras también lo estábamos. Nos impresionó su riqueza interior y lo sociables que eran.

     

    Llegó el momento de irnos, ¡no queríamos! Se nos había pasado rapidísimo. Les invitamos a nuestro colegio y nos despedimos. ¡Nos lo habíamos pasamos genial!

     

    Cuando llegamos al colegio íbamos comentando todo, nos dimos cuenta de lo mucho que nos habían aportado estos niños. Nos hicieron pensar mucho y concluimos que siempre tenemos que dar gracias de lo que tenemos, a veces nos quejamos mucho por tonterías.

     

    Eugenia dice que aprendió entre otras cosas, que estos niños no se preocupan por lo que tienen sino de ser cariñosos, tratar bien a los demás y de ser felices. “Son los preferidos de Jesús”.

     

    Carlota se dio cuenta de un gesto muy bonito cuando un niño le dio la enhorabuena a otro por lo bien que cantaba. ¡Qué bonito es alegrarse de los méritos de los demás! Decía…

     

    “Me encanta ir allí porque nunca soy consciente de la suerte que tengo. Lo mejor es que ellos no se quejan como yo, son felices de cómo son y de dónde están”.

     

    “Las niñas de Year 6 tenemos mucha suerte de haber podido ir a Gil Gayarre, esos niños nos hacen felices”. Dice Almudena.

     

    “Después de esta visita he comprendido que no tengo que pensar solo en mi misma, sino hacer la vida de los demás mejor”. Dice Alejandra.

     

    “Siempre hay algo que nos aporta y es que hay que esforzarse al máximo”.

     

    “Son felices como son, espero veros pronto, Gil Gayarre”.

     

    “Todos unidos seremos mejores”.

     

    Y mucho más…

     

     

    ¡ESPERAMOS VOLVER PRONTO!

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